Tras un parón mucho más largo del habitual, debido a la celebración del Mundial de Balonmano Masculino en Egipto y los aplazamientos de tres jornadas por motivos sanitarios, el Quabit se incorpora por fin a la segunda vuelta en la jornada 21 de Liga Sacyr ASOBAL.

Viveros Herol BM Nava será el primer rival del conjunto de Mariano Ortega, que se estrenará en casa, de nuevo sin su afición, tras decretarse la ausencia de público en el David Santamaría por la normativa COVID regente en Castilla La Mancha en estos momentos.

Los naveros ya empatan a puntos al cuadro morado, aunque con mayor número de partidos disputados, por lo que se prevé una lucha intensa sobre la pista del conjunto alcarreño. Es por esto también que Ortega no se confía y sabe el duro rival al que reciben en casa el sábado «estamos con ganas de empezar a competir, sabiendo que tenemos partidos muy complicados pero hemos intentado trabajar bien para llegar de la mejor manera posible. Para salir de la zona de peligro necesitas sumar y jugando en casa ante un rival directo es importante pelear para conseguir los dos puntos».

La llegada de Francisco Javier «Zupo» Equisoain al banquillo de Nava, todo un clásico de la ASOBAL, ha convertido al equipo segoviano en un rival duro, mucho más agresivo y dinámico y que sin duda pondrá las cosas difíciles a los pupilos de Ortega «es un equipo que alterna un 6-0 con un 5-1 defensivamente, con mucha densidad de jugadores y muy contundentes en las acciones. Muy fuerte en primera oleada y el pivote sube muy bien el contraataque, se nota la mano de Zupo, lo que le ha dado muy buenos resultados y será difícil».

Gastón Mouriño fue el último en reincorporarse a la disciplina morada, tras disfrutar de unos días de vacaciones al finalizar su presencia en el Mundial de Egipto a los que se sumaron diez días extras debido al confinamiento preventivo de los alcarreños, tras detectarse un positivo en su plantilla. El Mundial ha sido una experiencia de la que Mouriño disfrutó profundamente, a pesar del resultado de Argentina, que se quedó a las puertas de clasificarse para cuartos de final del torneo «un poco agridulce por quedarnos antes de los cuartos de final, pero al fin y al cabo conseguimos un puesto histórico para Argentina y a nivel personal muy bien, con más minutos que mi primer mundial y con otro juego, otro nivel y otro carácter. Es una experiencia única».

Perfectamente integrado en la ciudad y con sus compañeros, su trabajo duro le ha hecho ganarse la confianza de Mariano Ortega y convertirse en pivote titular en la mayoría de los partidos, algo que él agradece y que aprovecha para continuar cada día intentando mejorar «hay que afrontar el partido del sábado de la mejor manera porque vienen diez días muy duros con partidos muy importantes y hay que cogerlos con confianza. Va a ser una segunda vuelta dura, ya nos conocemos todos, el equipo ha cogido mucha experiencia en la primera vuelta y ha hecho una buena pretemporada en el mes de enero, con estos últimos días estamos afinando bien para empezar de la mejor manera».

La cita es este sábado a las 18:30 en el David Santamaría y para ella, Mariano Ortega cuenta con la plantilla al completo y con ganas de demostrar su valía ante un rival directo en este arranque de segunda vuelta.