El 2021 ha sido un año atípico, distinto, difícil, complicado; pero también un año en el que hemos aprendido a poner en valor las cosas que importan, a apreciar aspectos cotidianos de nuestra vida.

Vibrar, animar, empujar a nuestros equipos es sin duda uno de ellos, y en 2022 tenemos que lograr seguir haciéndolo, para seguir siendo parte del impulso morado.